Los satélites

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Hace un tiempo decidí dar este nombre a aquellas personas que orbitan a mi alrededor, que se pasean por mi vida incidiendo en ella de algún modo. A veces están y otras no, quizá sencillamente es que hay días en que no los veo. Luna nueva.

Hoy en día, dónde expresiones como amigos con derechos o friends with benefit están de moda, yo prefiero satélite. Me parece más acertado, más justo.

Amigos, eso son palabras mayores.

Los satélites no son rollos, ni ligues, ni nada efímero. Son personas que están ahí de forma intermitente pero continuada, sin ataduras, sin promesas, sin expectativas.

Un satélite no es un amigo, es más que un conocido pero menos que un amigo. A veces, además de los roces, se comparten confidencias, del tipo que no compartirías con gente que te conoce bien, ¿para no ser juzgada? Quizá, ¿para ser una misma con absoluta libertad? Probablemente.

Una de las características más notables en este tipo de relaciones es la reciprocidad. Tú tienes un satélite y te conviertes en el satélite de esa persona. Y no puede ser de otro modo.

Si las cosas se confunden puedes perder el norte, si no eres o son sinceros no funcionará. Jamás.

Cuando un satélite se convierte en amigo la magia de lo desconocido desaparece, ya no hay misterio, hay cariño. Si éste te invade y desarrollas sentimientos, se disparan las alarmas entonces, o lo frenas o te dejas llevar, pero lo importante es que sepas que de no ser recíproco más vale que te bajes de ese tren, porque de otro modo, sufrirás o harás sufrir. Si por el contrario ese cariño es recíproco y ambos andáis en la misma dirección, la relación que se crea es auténtica, especial, única.

No es fácil, puede parecer hasta muy superficial. La verdad es que no lo creo, que sea superficial digo…, pienso que es bueno dejarse llevar de vez en cuando sin ataduras aunque sí con responsabilidad. Para todo hay momentos, temporadas en las que tienes a más de uno orbitando y temporadas en las que te apetece dejar todo aparcado y dejarte de historias. Los satélites lo entienden y no lo juzgan, y es fantástico.

Si consigues dejar a un lado el romanticismo que nos inculcó Disney, los satélites son todo un invento… no hay rutina, siempre es como una primera cita pero sin nerviosismo. ¿Acaso no parece un plan genial?

Mientras esperamos que salga el sol, ¿porqué no disfrutar del misterio y la luz de la luna?

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4 respuestas a Los satélites

  1. Ruth dijo:

    Qué buena definición para esas personas que giran a nuestro alrededor.A veces podremos hacerles caso y otras no estar interesadas pero que agradable es sentirse el centro del universo!!.Me alegro de que estés en racha literaria…muuuuuuuuuuacks

  2. El Cantador dijo:

    Yo estoy de acuerdo contigo respecto a la manera en que uno elija su vida intima, de hecho alguna vez mencioné en una reunión social que nosotros los hombres ( no me refiero al género humano sino al macho en lo individual, la hembra es cosa aparte) somos el único animal de la tierra que se complica la vida en lo sexual y todo otro aspecto de sus necesidades, ha creado religiones como para que escojas la que mejor te acomode en donde algunos ministros religiosos pueden tener mujer y otros no, leyes regionales que abarcan hasta donde alcanza el poder de quien te dirige en donde es ilegal lo que cruzando una línea imaginaria ya no lo es; y por consecuencia se ata y compromete a hacer vida marital con una sola mujer hasta que la muerte los separe.
    Imbéciles, ¡que saben de vida! , ¿Por qué no podemos disponer al menos en ese terreno de lo que nos plazca y desde luego siempre y cuando sea con honradez y transparencia tu relación con la supuesta pareja en cuestión; siendo que es una de las poquísimas cosas placenteras a las que podemos acceder?
    Pero te digo algo: el problema es cuando ya tienes madre, hermanas, hijas y nietas, ya no te gusta la idea de que pudieran ellas ser parte de aquello que hoy apoyo.
    ¿De locos no?

    • elenadixit dijo:

      Gracias por tus comentarios!!!

      Yo no sé si tiene que ver con religiones o con el credo personal de cada uno y la etapa de la vida en la que se halle… Personalmente la vida, las experiencias y la reflexión me llevó a pensar como pienso, sin que sea excluyente el hecho de querer encontrar a alguien con quien compartir y sentir más profundo, pero mientras no llega…

      Por otro lado, tu madre, hermanas, hijas o nietas, no debes preocuparte siempre y cuando sepan lo que hacen y lo hagan porque quieran, si es desde la perspectiva de la madurez y elección personal, que problema hay?

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